
Parálisis de Bell en el embarazo y tras el parto: por qué ocurre y si el tratamiento es seguro
¿Por qué es más frecuente la parálisis de Bell en el embarazo y tras el parto? Síntomas, relación con la hipertensión y la preeclampsia, seguridad del tratamiento y lactancia.
El embarazo es una etapa de grandes cambios, y sufrir una parálisis facial durante ella puede dar mucho miedo. Esta guía explica por qué aumenta el riesgo de parálisis de Bell en el embarazo y tras el parto, qué hay que revisar y cómo el tratamiento y la rehabilitación pueden ser seguros para ti y para tu bebé.
¿Por qué es más probable la parálisis de Bell en el embarazo?
Los estudios sugieren que las embarazadas tienen más probabilidades de sufrir parálisis de Bell, sobre todo:
- En el tercer trimestre.
- En las primeras semanas después del parto.
Posibles razones:
- Retención de líquidos e hinchazón, que pueden aumentar la presión sobre el nervio en su estrecho canal.
- Cambios inmunitarios, que pueden facilitar la reactivación de virus latentes: consulta las causas de la parálisis de Bell.
- Hipertensión y preeclampsia, que algunos estudios relacionan con la parálisis facial.
- Diabetes gestacional, un factor de riesgo conocido.
La relación con la preeclampsia: por qué hay que medir la tensión
Como algunos estudios han encontrado una asociación entre la parálisis facial en el embarazo y la preeclampsia (tensión alta con proteínas en la orina), toda embarazada con parálisis facial debe:
- Medirse la tensión arterial y avisar enseguida a su obstetra.
- Estar atenta a señales como dolor de cabeza intenso, visión borrosa, hinchazón repentina de la cara y las manos o dolor bajo las costillas.
¿Los síntomas son distintos?
No, son los mismos: boca caída, dificultad para cerrar el ojo, dolor detrás de la oreja y cambios del gusto. Consulta los síntomas de la parálisis de Bell.
Llama a emergencias (112) si la debilidad facial se acompaña de debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para hablar o un dolor de cabeza repentino e intenso. El riesgo de ictus también es mayor en el embarazo y tras el parto: consulta parálisis de Bell o ictus.
¿Es seguro el tratamiento en el embarazo?
- Corticoides: las guías indican que pueden usarse en el embarazo tras valorar beneficios y riesgos, en coordinación entre tu médico y tu obstetra, sobre todo en el primer trimestre o con diabetes gestacional.
- Antivirales: tu médico decide si son necesarios.
- No tomes ningún medicamento ni remedio de hierbas sin consejo.
Empezar en las primeras 72 horas tras el inicio de los síntomas sigue siendo importante, igual que para cualquier persona. Consulta nuestra guía de tratamiento.
Proteger el ojo: seguro e imprescindible
Las lágrimas artificiales, las pomadas lubricantes y el esparadrapo nocturno para el ojo son en general seguros durante el embarazo y la lactancia, e imprescindibles para evitar la sequedad de la córnea. Consulta nuestra guía de cuidado del ojo.
Ejercicios durante el embarazo y tras el parto
Los ejercicios faciales son suaves y seguros y no cansan el cuerpo. Consejos para encajarlos en un día ajetreado:
- Sesiones cortas de 5–10 minutos, dos o tres veces al día.
- Aprovecha la siesta del bebé o incluye los ejercicios en tu rutina de la mañana.
- Movimientos precisos y simétricos frente al espejo, sin forzar: consulta nuestra guía de ejercicios para la parálisis facial.
Tras el parto: cansancio y noches cortas
La falta de sueño después del parto puede dificultar la constancia. Recuerda:
- La mejoría lleva tiempo y en la mayoría de las mujeres empieza en semanas: consulta cuánto dura la parálisis de Bell.
- Pide ayuda a tu familia para reservar unos minutos al día para los ejercicios y el cuidado del ojo.
- El apoyo emocional importa: lee vivir con parálisis facial.
Cómo te ayuda Raq
Raq se adapta al día de una madre ocupada: un plan estructurado de 3 meses con sesiones cortas, guía en vídeo y voz, guía con IA en tiempo real a través de la cámara que te avisa cuando un movimiento no es del todo correcto e informes para seguir tu progreso día a día. Úsala con la aprobación de tu médico.
Preguntas frecuentes
¿La parálisis de Bell afecta al bebé?
La parálisis de Bell en sí no afecta al bebé. Lo importante es valorar bien a la madre, incluida la tensión arterial, porque algunos estudios relacionan la parálisis facial en el embarazo con un mayor riesgo de preeclampsia.
¿Son seguros los corticoides para la parálisis de Bell en el embarazo?
Los corticoides se usan en el embarazo en muchos casos cuando los beneficios superan los riesgos, pero la decisión y la dosis las toman tu médico y tu obstetra juntos, sobre todo en el primer trimestre o con diabetes gestacional.
¿Puedo dar el pecho mientras me tratan la parálisis de Bell?
En la mayoría de los casos sí, pero di a tu médico que estás dando el pecho para que elija los medicamentos adecuados.
Fuentes y referencias
- Clinical Practice Guideline: Bell's Palsy (AAO-HNS, 2013)
- NHS — Bell's palsy
- Cleveland Clinic — Bell's palsy
Contenido educativo del equipo de Raq, basado en fuentes médicas fiables.


